Cambié cinco suscripciones mensuales por herramientas open source gratis corriendo en un servidor que ya tenía.
Un día sumé lo que pagaba en herramientas mensuales y me di cuenta de que casi todas tenían una alternativa open source y gratis que podía correr yo mismo.
No lo hice por ahorrar unos dólares y ya. Lo hice porque cada suscripción es un candado: tus datos viven en la nube de otro, con su límite de plan y su precio subiendo cada año.
Tengo un servidor donde ya corren mis proyectos. Meterle estas herramientas no me cuesta un peso más: aprovecho recursos que ya estaban ahí. Estas son las cinco que reemplacé.
Para saber cuánta gente entra a mi portafolio y de dónde viene, antes la opción era pagar una herramienta de analítica o aguantar la complejidad y el tema de privacidad de las gratuitas con publicidad detrás.
Monté Umami: analítica web open source, liviana, sin cookies y respetuosa con la privacidad. Veo visitas, países, dispositivos y de qué red llegó cada persona, todo en mi servidor. Y le conecté un aviso por Telegram que me llega cuando alguien entra.
Para conectar apps entre sí (que un formulario dispare un correo, que un mensaje caiga en una base de datos) la gente paga Zapier o Make por número de ejecuciones. Cuando automatizas en serio, esa cuenta crece rápido.
Con n8n en mi servidor tengo el mismo poder sin pagar por ejecución. Ejecuto todos los flujos que quiera, con la lógica que quiera, y conecto cosas que las versiones de pago ni dejan tocar. Es el corazón de casi todo lo que automatizo.
Desplegar webs y APIs en plataformas tipo Vercel o Heroku es comodísimo, hasta que pasas del plan gratis y empiezas a pagar por cada proyecto, cada base de datos y cada función.
Coolify me da esa misma comodidad (conecto el repo de GitHub y cada push se despliega solo, con HTTPS automático) pero sobre mi propio servidor. Levanto todos los proyectos que necesite sin que el precio dependa de cuántos tenga.
Las bases de datos gestionadas en la nube son cómodas, pero te cobran por gigabyte y por hora encendida. Para varios proyectos pequeños, terminas pagando de más por algo que apenas usas.
Levanto PostgreSQL en mi servidor para lo que necesite, incluida búsqueda por similitud con vectores para mis agentes de IA. Pago cero por almacenamiento extra y tengo control total sobre los datos.
Notion es excelente, pero cuando lo usas en serio y con equipo, el plan por persona empieza a pesar. Y todo tu conocimiento vive en una nube que no controlas.
Outline es un gestor de notas open source que corre en mi servidor. Lo uso como mi sistema de conocimiento y, lo mejor, lo conecté a mis agentes de IA para que escriban y consulten ahí dentro. Sin costo por usuario y con mis datos en casa.
Self-hostear no es gratis: cambias dinero por tiempo y por responsabilidad.
Dejas de pagar suscripciones, pero ahora el servidor, los backups y las actualizaciones corren por tu cuenta. Si algo se cae a las 3 de la mañana, no hay soporte: estás tú.
A cambio ganas control total, datos en tu casa y la libertad de conectar todo con todo. Para mí, que vivo de automatizar y construir, vale cada minuto. Si solo necesitas una herramienta y ya, quizá te conviene seguir pagando y dormir tranquilo.